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La pandemia y el confinamiento por el  COVID-19 generaron un cambio radical en la vida de las personas. La incertidumbre, la falta de proyección a futuro, los medios de comunicación y las redes sociales que solo informan acerca de la cantidad de afectados o los decesos producto de la enfermedad, el aislamiento social, la soledad, el miedo, la falta de actividad física o de recreación, entre otros factores, alteran el ánimo de cualquiera. Podemos hablar de una “pandemia emocional” que nos afecta a todos, pero fundamentalmente a quienes sufren adicciones, enfermedades psiquiátricas como depresión y ansiedad, y a las personas que padecen autismo.

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una alteración del desarrollo que afecta la capacidad de comunicarse y de interaccionar. La variedad y la gravedad de los síntomas es muy variable, pero los más comunes son: la dificultad para comunicarse, la dificultad con las interacciones sociales, los intereses obsesivos y los comportamientos repetitivos.

En el caso de las personas con TEA, el impacto del aislamiento social es significativamente mayor debido a las dificultades de flexibilidad de comportamiento y de pensamiento que presentan.

Para evitar que los síntomas se agraven durante la cuarentena por coronavirus, lo primero que se debe hacer es intentar explicarles la situación, para que entiendan que no pueden salir. Es importante mantener una rutina diaria de actividades, reforzar las ya adquiridas y contar con una agenda visual. Se necesitan rutinas estables y predecibles ya que presentan dificultades para adaptarse a los cambios, por mínimos que sean. A su vez, es fundamental mantener el contacto con los profesores, centros clínicos y terapeutas. Aunque sea a distancia, esa coordinación debe existir.

Con respecto a las conductas disruptivas (actos de hostilidad y provocación que favorecen el desorden y la alteración de las rutinas y actividades tanto a nivel individual como social) hay que intentar anticiparse a las mismas y no ser más permisivo por la situación de confinamiento.

En algunos países de Europa, las personas con TEA tienen permisos especiales para salir a la calle, ya que el confinamiento puede generar altos niveles de estrés y ansiedad e incrementar las conductas negativistas o desafiantes, poniendo en riesgo su integridad física o la de las personas que la acompañan.

También existen permisos especiales en la hospitalización de las personas con TEA contagiadas por Covid-19, para minimizar los efectos sobre su bienestar emocional e integridad.

Esto permite flexibilizar las medidas que establecen el aislamiento individual de la persona afectada, permitiendo el acompañamiento en todo momento por parte de una persona cercana (familiar o profesional), así como contar con el asesoramiento y la orientación de familiares y/o profesionales especializados que conozcan a la persona y ayuden a establecer las medidas específicas en cada caso particular, proporcionando un entorno lo más estable posible. Estas medidas serán implementadas en nuestro país a partir del día 13 de abril.

Otro aspecto a tener en cuenta es contar apoyo y asesoramiento profesional de los familiares, para hacer frente al reto que supone la convivencia con una persona afectada.

La ONU transmitió: “Los derechos humanos universales, incluidos los derechos de las personas con discapacidad, no deben verse infringidos durante una pandemia. Los gobiernos tienen la responsabilidad de velar por que en su respuesta se incluya a las personas con autismo.

Incluso en estos tiempos impredecibles, debemos comprometernos a consultar a las personas con discapacidad y a las organizaciones que las representan, y a garantizar que nuestras formas no tradicionales de trabajar, aprender y colaborar unos con otros, así como nuestra respuesta mundial al coronavirus, son inclusivas y accesibles para todas las personas, incluidas las personas con autismo”.

Estos son tiempos difíciles para todos, también para personas con autismo y sus familias. Pero a su vez es una gran oportunidad para ser más creativos e idear otras formas para apoyar a las personas TEA y sus familias. Apoyémonos unos a otros y aprovechemos al máximo.

-Médica Cirujana- Paula Grinstein

(M.N. 139314)